cupido  

Hola a todos,

Si hay alguien que está leyendo este post en estos momentos, eso significa que no tiene cosas muy importantes por hacer. Espero que eso sea cierto muy a menudo y que se aficione a mi nuevo y gran proyecto literario.

Aunque el “gran” proyecto literario no es otro que este blog, en el día de hoy me gustaría hablar sobre San Valentín. Este día es muy bueno para hacer un post, principalmente porque es una fecha importante y se busca mucho sobre este tema en internet. Así podré rebañar alguna que otra visita de algún incauto y peregrino internauta, que intente buscar el sentido de este día, en una herramienta tan útil como google (y tan mal usada).

Pero lejos de fastidiar el día a nadie, solo me gustaría criticar este día. No por ir en contra del sistema ni mucho menos, sino porque me gusta criticar lo que le gusta a todo el mundo ( aunque no sea una costumbre establecida por el sistema, sino simplemente por puro tradicionalismo). Ir en contra del sistema sería decir por ejemplo:

Pues, a mi no me gusta San Valentín porque se derrocha mucho dinero, dinero que podría dirigirse a saciar el hambre en el tercer mundo (sustitúyase hambre por maltrato animal, tala de arboles o cualquier tópico activista de los muchos que existen en este mundo tan mediocre y superficial).

Pero no, hoy no toca eso. Realmente, lo que quería criticar de este día es el trasfondo, la mecanización del día y la gestión que hace la gente de sus sentimientos durante este. Por si no lo sabíais, no tenéis porque ser felices con vuestras parejas el día de San Valentín ( si estáis peleados, seguid así durante todo el día hasta que las cosas se solucionen). Es más, si estáis casados o tenéis novia desde hace muchos años, tenéis que aceptar que es una putada, y que realmente no hace falta un día para recordaros que pasaréis con vuestras parejas el resto de vuestras vidas, porque pasar el resto de vuestras vidas con el alguien no es algo maravilloso, es una condena (y léase condena como sinónimo de castigo).

En este sentido, ni la simbología del día de San Valentín es fiel a lo que quiere decir de verdad ¿Desde cuando un tío con un arco que va disparando flechas por ahí es un símbolo del enamoramiento? Queda claro que Cupido es un mensaje subliminal en toda regla, además de un psicópata. Vete tu vestido solo con un pareo tapándote el miembro y un arco con flechas (aunque no tengan punta) y te pones a repartir amor, en un parque con niños.Veras en cuanto tiempo tienes a alguien llamando al 091.

No podemos inculcar la cultura del amor principalmente porque el propio Cupido no es creíble. Un Cupido de hoy en día repartiría amor mediante mensajes con un Iphone, o incluso tendría su propia aplicación, programada por el. Un Cupido del siglo XXI no iría en bolas a no ser que fuera a una playa nudista. Un Cupido de hoy en día volaría, solo si hubiese tenido un buen viaje con alguna droga alternativa.

Llamadme aguafiestas si queréis. No apoyar este tierno día de la publicidad barata el sentimiento más hipócrita, me hace ir en contra del mundo. Y me da igual “aparentar” no tener corazón. Me da igual ir en contra del mundo, principalmente porque esta impertinencia me hace recordar y obligarme a mi miso a estar feliz de estar tan bien acompañado, y no condenado, durante el resto de mi vida. Esta actitud caprichosa y merecedora de críticas, después de todo, me hace recordarme a mi mismo que no estaré contento el día de San Valentín solo por ser una fecha en el calendario, sino porque estaré con la persona que mas quiero todos los días del resto del año.

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