dos caminos

Por más que intento dar un paso en la dirección contraria, con la intención de explotar el lado más amargo de mi propia existencia, me encuentro conque solo puedo ir a parar a una callejuela sin salida. Encontrar la salida no es fácil, y pierdo la esperanza preguntándome a mi mismo donde está. Mi lago amargo me fuerza a retirarme hasta el principio, al principio de mi mismo.

Podría llamarse lado amargo, o lado efímero. Una forma de engaño malévola y traviesa. Es entonces cuando doy algunos pasos hacía atrás, para poder resignarme mi propia verdad. Es en esos momentos, cuando cambio de dirección, con la intención de no perder ni un solo segundo en un nuevo impulso hacia delante, por otro camino.

El otro camino es menos seguro, o por lo menos eso aparenta, pero lo recuerdo igual que siempre. No se si es el bueno o el malo, y , a la espera de que mi lado amargo aparezca con la intención de hacerme una nueva oferta, sigo caminando tranquilamente, explicándome a mi mismo la belleza del paisaje de ese camino, en el que todo tiene un sentido más completo y apacible.

Anuncios