La vida es como un tarro de cristal, en cualquier momento puede romperse; Caerse, partirse en mil pedazos. Quizás no tantos, porque nunca he partido un tarro de cristal y me he puesto a contar los pedazos que quedaron sueltos y esparcidos por el suelo, pero por ahí tiene que andar la cosa. Hoy precisamente me siento como un tarro de cristal.

Anuncios