Ahora que he leído en alguna revista que Johnny Depp podría pasar a ser el actor mejor pagado de la Forbes en el 2013, se me ha ocurrido indagar un poco en la carrera de este, recordar algunas de las películas en las que ha actuado este camaleónico actor, para intentar comprender algunas de las claves de su gran éxito.

Porque no nos equivoquemos, ya que el hecho de ser de los mejores pagados de la industria, no quiere decir que no sea un buen actor (hablando en el contexto de la tópico de que lo “comercial” no reluce por la calidad). Depp también es un actor que ha conseguido elegir los papeles que exactamente le ha gustado hacer en cada momento. Un interprete selectivo, que además ha triunfado y ha ganado mucho dinero con lo que le gusta hacer de verdad. Una de las características del actor como profesional es que tiende a no mezclar su vida privada con su fama y presencia pública. Algunos de los que lo conocen admiten que es bastante simple y reservado, aunque sea el dueño de una isla en las Bahamas, que suele utilizar para relajarse, o presente el estilo más extravagante del panorama actoral de Hollywood.

¿Solo un actor camaleónico?

Empezar como victima adolescente del propio Freddy Krueger (incluso siendo amigo de Nicolas Cage en sus ratos libres) y terminar como uno de los piratas mejor pagados de la historia del cine, no es fácil. Aunque Depp suele escoger los personajes más pintoresco y repelentes, en el fondo denota una leve tendencia a la vía difícil. Pienso que un actor es bueno en la medida en que el personaje que presenta goza de una buena credibilidad. Las historias que representa los personajes de Depp, son creíbles y a la vez, fantásticas. Una combinación que resulta imposible a primera vista.

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Los que hemos recorrido junto a Depp el camino de su propia maduración, hemos visto que el actor ha encontrado la versatilidad necesaria para llegar a posicionarse en un lugar privilegiado, sobre todo a la hora de elegir papeles. Le hemos visto pasearse por los géneros más dispares, enfrentándose con los más diversos proyectos. En Cry-Baby, un musical, pone la voz de el lagrima. Aunque no sería la única vez, ya que años después protagonizaría un musical del mismísimo Tin Burton, Sweeney Todd, en el que hacía de un barbero diabólico y sanguinario. Aunque repasar su trayectoria, sin mencionar Eduardo Manos tijeras, su primera colaboración con Tim Burton, sería indecente, no sería el papel mas relevante ni mucho menos, ya que poco después se enfrentó al propio Leonardo DiCaprio haciendo de retrasado en ¿A quién ama Gilbert Grape?, en un duelo interpretativo sin precedentes. Los cuatro años siguientes, desde 1994 a 1998, se caracterizaron por la interpretación de personajes como el mítico director de cine Ed Wood o por protagonizar el considerado por muchos, como la obra culmen del western postmoderno, Dead Man. Aún así, pienso que lo mejorcito del actor en esta época, viene de su representación en Donnie Brasco, en la que interpretaba a un topo a las ordenes del FBI, sutilmente infiltrado en una mafia capitaneada por Al Pacino. Quizás tendría que destrozar mis propios elogios hacía el actor en tiempos pasados, al admitir que esto si que fue un duelo interpretativos sin precedentes.

Quizás, lo que mas me ha gustado del actor en los últimos años, es su excelente versión de Willy Wonka en el remake de La fabrica de chocolate, además de uno de sus personajes favoritos, Jack Sparrow, protagonista de la que será seguramente una de las sagas mas largas de la historia del cine.

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